Edición 15, mayo de 2019

Editorial

En 2013, el Gobierno de Aragón, declaró la Jota Aragonesa, como bien de interés cultural inmaterial. Recientemente las Cortes de Aragón han querido ir un poco más allá, y han impulsado ante la UNESCO la candidatura de la Jota como bien del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad en la lista representativa, que este organismo internacional elabora. Me imagino que el lector se preguntará a cuento de que me salen estos de La Tajadera, por este registro hablando ahora de Jota. Pues esta referencia cobra sentido ya que este número, incorpora en su interior, bajo el título «La música y la jota en Torrijo» la primera entrega de una serie de colaboraciones escritas por el maestro jotero y torrijano, Jesús Benito, al que recientemente la Peña La Unión de Calamocha ha reconocido otorgándole el Premio Batallador por su trayectoria. 

Pero La Tajadera de este mes que ya empieza notar el calor, hace un alto en el municipio de Torrelacárcel, un municipio de la provincia de Teruel que como todos, pelea contra la despoblación, la falta de transporte y la dura vida que el mundo rural aún mantiene. Pero tan malo no ha de ser todo, pues son varios los «centenarios» que alberga. En esta tierra dura nació en 1626 Melchor Navarro y Roca-full, quien fuera virrey del Perú y duque de la Patata. A este municipio se le conoce también como «la pequeña Holanda» porque al ser tan llano, es frecuente ver a la gente en bicicleta, sin importar las edades. Pues allí, en la mitad del pueblo, se alza un edificio sólido, el Parador de Postas, que ha sido restaurado con gran esmero y que rige hoy Alejandra Hernández, siendo el establecimiento de turismo rural más veterano del municipio. Basta invocar su nombre para saber que esa era una de las edificaciones que durante siglos dieron cobijo a viajeros y caballerizas y eran el punto de paso de los correos de la época.

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Desde allí, a menos de 40 minutos de trayecto, se encuentran parajes increíbles a los que ya hemos hecho referencia al hablar de Calamocha, Cella, Gallocanta, paisajes entrañables y sitios con historia. Y a esa misma distancia se encuentran las tierras de Albarracín a las que no tardaremos mucho en traer a nuestras páginas, para ir descubriendo juntos, esas rutas donde las tajaderas, van dando paso a las aguas del Jiloca a sus campos.

Pero en este mes hemos querido abrir una ventana permanente al lector, para que nos siga por tierra y aire, de modo que ya puede visitarnos cuando quiera en nuestra página http://latajadera.es/ donde siempre será bien recibido.

En las curiosas historias de este número incluimos nuestro paso y parada por una peluquería de caballeros de Monreal del Campo «Bienve Saz». Y es que quienes hacemos La Tajadera, gustamos de ser gentes de orden, a las que les gusta ir bien aliñados y perfumados. Pero no solo a nosotros nos gusta ir bien vestidos y apañados, también nos gusta que nuestras mascotas luzcan bien, y hemos encontrado en Calamocha una “perruquería” que dicen los modernos. «Sr. & Sra. Guau», que han querido charlar con nosotros. 

Estas tierras duras del Jiloca hace muchos años que adoptaron un animal que no es una mascota, pero que alimenta a muchísimos habitantes de Teruel, tanto física como económicamente. Ocho millones de cerdos hay en Aragón y la inmensa mayoría de esos «animales de la mirada baja» se encuentran en esta provincia. Por eso hemos querido pararnos en la granja «El Toscal» en Caminreal, para que nuestros lectores valoren mejor la importancia que tiene el ganado porcino para esta región, que abastece de carne de cerdo a muchas partes del país y que exporta al exterior grandes cantidades.